TURISMO Y ARTESANIA, SOCIOS DEL DESARROLLO ECONOMICO LOCAL
Lamas es una de las provincias más importantes de la región San Martin, por su gran riqueza cultural. Es una ciudad que esta dividida imaginariamente por dos culturas; en la parte de arriba, se encuentra los mestizos y en la parte de abajo se localiza la comunidad nativa del Wayku, el cual es habitado por mas de 3. 000 Indígenas Kechwa hablantes; la tasa media de fecundidad es de 4.8 hijos por mujer en edad reproductiva (35 a 45 años); las tasas más altas se asocian con la marginación, analfabetismo. Asimismo en otras comunidades algunas mujeres han tenido siete hijos a lo largo de su vida. Esto significa redoblar esfuerzos para lograr que todas las comunidades indígenas de la provincia, logren beneficiarse con proyectos de cooperación y programas que se implementan en la producción de la cerámica.
Por lo mismo se hace necesario el fortalecimiento de este sector que pueda constituir una fuente de ingreso para el sustento familiar y que puedan hallar en ésta, una verdadera oportunidad de empleo que mejore sus condiciones de vida.
Es necesario revalorar el arte popular de los Kechwas, considerando la complejidad de los procesos de trabajo y del tiempo inmerso en la elaboración de sus productos; se requiere asimilar la importancia cultural y étnica, así como comprender que los productos artesanales elaborados al detalle, no se pueden trabajar en grandes volúmenes, debido a que son elaborados a mano, principalmente por mujeres con un triple rol de actividades, dedicadas a esta labor en sus ratos libres como una actividad complementaria.
A lo anterior se suma la falta de reconocimiento y dignificación al arte popular lamista, lo que ha hecho que los jóvenes de las comunidades estén renunciando a las prácticas ancestrales y al orgullo cultural como patrimonio e identidad propia; implicando también el deterioro a la valoración de las personas de la tercera edad como precursores del arte popular, ejemplo de sus comunidades, por ser los principales precursores de técnicas que proponen una mayor dignificación de la cerámica y del orgullo étnico.
La producción de la cerámica se ha visto limitada y devaluada por la escasa promoción y difusión de la cultura popular Kechwa; revertir lo anterior equivale a canalizar una atención étnica y reconocer a los pueblos kechwas y a las mujeres ceramistas de todas las comunidades como evidente ejemplo de producción colectiva permanente.
Se observa asimismo una carencia de información en la currícula escolar de los niveles básico y profesional, que difunda y fomente el conocimiento de la cultura y el arte popular de los indígenas Kechwa, esto ha hecho que los jóvenes tanto mestizos, como indígenas pierdan valores culturales y no reconozcan, ni valoren a la cerámica lamista.
En tal sentido el turismo se presenta como una alternativa de desarrollo socio económico para las mujeres indígenas, a través de la promoción y difusión de la cerámica lamista. La compra de las cerámicas por parte de los turistas; quienes a su vez contribuyen a preservar las técnicas y los procesos tradicionales. El Turismo ofrece la oportunidad de preservar y revitalizar las manifestaciones culturales y el arte popular de las comunidades indígenas; la creación de empleo y la promoción de la cerámica en el mercado nacional e internacional, con la finalidad de buscar la sostenibilidad cultural de nuestra cerámica.
Hoy en día el cliente (turista) prefiere colores naturales, y con iconografías originales, busca la autenticidad, evocados a la cultura local, sin embargo exige nuevos diseños creativos de diferentes modelos que sean fáciles (cerámicas pequeñas) de transportar por los turistas y que tengan una ligera variación de las piezas originales, logrando cerámicas impresionantes. Otro punto importante es la promoción y marketing de las cerámicas; como la participación en ferias nacionales e internacionales de artesanía, organización de exposición en otras ciudades y países del mundo, elaboración de marcas de calidad (logotipo) de las diferentes asociaciones; diferenciando a la cerámica lamista de los otros; haciendo de la cerámica un productos de calidad para la exportación; que especifiquen su autenticidad, lugar de origen y sentido social.
En este sentido las oportunidades de beneficio de las mujeres artesanas y de las asociaciones de la comunidad nativa Wayku a través del turismo son numerosas; un beneficio directo en el Wayku como destino turístico. En la Educación: permite conservar técnicas ancestrales de producción y mostrar experiencias relacionadas con el saber y el aprendizaje. En la Recreativa y decorativa: la artesanía es de interés turístico por si mismo y satisface una demanda de mercado especifica; resulta un espejo que refleja la riqueza y multiplicidad cultural de la amazonia y es un elemento clave para la promoción turística; es una de las vías que tienen los pueblos para contar su historia y mostrar su creatividad. Es una actividad creativa enraizada en la identidad propia de cada pueblo, capaz de movilizar los valores más auténticos de las comunidades para enfrentar los efectos de la pobreza y la exclusión social. Es una genuina manifestación cultural. Que permite que las mujeres indígenas dedicadas a este sector reciban ingresos directos. No es costoso crear un puesto de trabajo artesanal en base a la cerámica, ni se requiere un equipo caro para la producción, ni grandes maquinarias industriales, ni complicadas tecnologías; lo único que se necesita es el latido del tiempo humano
La definición de una política regional de la artesanía en general dirigida a propiciar el desarrollo de un fuerte, variado y calificado sector artesanal que pueda cubrir la demanda local y al mismo tiempo exportar; con importante espacio generador de divisas que ayudaría al equilibrio económico de las familias indígenas. Pero también correría de la mano con la lucha en contra de la pobreza, una de las metas decididas por las Naciones Unidas para los próximos 15 años y el mayor desafío que tienen y tendrán los gobiernos locales.
La artesanía no son sólo un testimonio cultural, sino un medio de subsistencia para miles de personas en nuestro país, y en América Latina son millones las que laboran en el mismo, beneficiándose de una insipiente política estatal de apoyo al sector. Ya que en los años 80; mas de 9 millones de personas trabajaban como artesanos en 14 países de América Latina.
En el Perú existe un gran número de micro y pequeñas empresas que generan 1, 200, 000 puestos de trabajo aproximadamente. Lamentablemente las estadísticas en el Perú respecto al sector artesanal son fragmentarias y limitadas. En el 2002 el consumo de los turistas en compra de regalos (incluyendo artesanías importadas, ropas, souvenir, cigarros, ron y otros productos turísticos) ascendió al 8.5% del total de los ingresos por turismo, es decir, US $197 millones de dólares, monto mayor que lo generado por las exportaciones de café y cacao. La artesanía tiene un amplio campo para desarrollarse. La cerámica de Lamas debe ser un retorno a nuestra cultura, cubierta en la modernidad. Nuestros productos están envueltos en ropajes y formas naturales; además, tienen salida en el mercado; y cuánto mas abierta e internacional sea la proyección del nuestra cerámica, mejor para la producción cultural con fuerte marca local.
La artesanía de lamista es rica en colores, formas, tradiciones y cultura que se representan a través de su CERAMICA, uniendo el pasado con el presente y proyectando un futuro sostenible que manifiesta sentimientos y esperanzas conectadas con la identidad amazónica. En tal sentido la cerámica de Lamas representa una actividad cultural que expresa lo más profundo del alma de los Kechwa. Es tan generosa que, ligada a las bondades históricas y naturales de la provincia de Lamas, es capaz de generar puestos de trabajo y riquezas que ayuden a combatir la pobreza y a impulsar el desarrollo económico y social de la Región San Martin. Por tales razones, merece un impulso decidido, a través de una política regional eficaz, coherente y permanente en el tiempo. |